Lágrimas de fuego riegan la raíz egoísta de la sangre
te digo hola y adiós
en el silencio de un abrazo imposible
en el calor insoportable de la distancia.
Pagaré con dolor el no haber sido quién debí ser,
solo callé
colgué guirnaldas descoloridas que penden de un hilo.
Hijos, culpables y entenados.
La inmaterialidad de estar cuando no,
el mensaje de sentir lo que siento sin tus manos o tus besos,
amarte con los ojos de lo visto
respirarte en el perfume del recuerdo.
Sabés que alguna vez lo dirá
sabés que en el fondo lo sabías.
Vago con el alma en pena
por la pena de no haber sido lo que pedías de mi.
Busco el milagro de la carne
de la energía
de las partículas ancestrales,
toda verdad explota en si misma
se desparrama
inunda los lugares donde la sombra hace trinchera.
El poder existe así apaguemos la luz,
la verdad existe
florece y busca en lo profundo del manantial
en el vuelo de un ángel vuelto colibrí
en el aire frío que rodea mi cuerpo
en el halo de la soledad y de sus manos vacía.
fino.
Música: Siempre puedes olvidar. Charly García.
